jueves, 5 de marzo de 2009

Viendo a los 12 monos más de cerca

Durante los últimos días y desde que las aves griposas se recuperan de una abrupta caída en su popularidad desde aquel remoto 2006 cuando la epidemia aviar sustituyo al mal de las “vacas locas” no había visto tanta paranoia (tal vez justificada) de parte de las personas que me importan y de las que no también por un pequeño bicho que no sabemos a ciencia cierta que es ni como llegó exactamente a nuestras ciudades: aunque por eso mismo merece que se le trate con respecto y se le llame correctamente “Virus”. Debió llegar en tren, con el viento, en avión después de unas largas vacaciones en un país exótico [sic] o en un container con indocumentados de algún país más jodido que el nuestro; pero el tema es que lo tenemos encima y la OMS afirma que somos los principales responsables, otros países ya nos discriminan [más] y nuestro querido presidente acepta ofrendas de paz (aunque yo creo que son de culpa) del supuesto origen del problema: China.


Ya sea estrategia política o no, problema de salud pública, o motivo de escarnio, el tema es que ya existen al menos dos antecedentes modernos de este tipo con la epidemia de influenza: El primero en España en 1918 con una cantidad indeterminada de muertes pero que según los datos oficiales rondó los 50 millones de personas, y un pequeño brote en un cuartel de infantería estadounidense en 1976, que no paso a mayores gracias a la fuerte paranoia de las fuerzas armadas del vecino del norte y a la presión política ejercida sobre Gerald Ford ante la posible reelección, que a final de cuentas perdió frente a Ronald Reagan en las preliminares.


La buena conciencia me dicta que no es el momento de hacer comparaciones sarcásticas al respecto, pero me gana el humor negro. Para aquellos que gusten del cine de la somera década de los 70’s el título “Soylen Green” mal traducido como “Cuando el futuro nos alcance” o que tal “Earthquake” les parecerán familiares y; aunque la idea de comer galletas facturadas con humanos reciclados ni las ciudades en ruinas a causa de un terremoto me parecen del todo sensatas (aunque lo segundo lo vi bastante cerca en 1985), lo primero si me parece distante y me hace pensar en la generación de cineastas del último tercio del siglo XX y lo que vislumbraban para nuestro futuro. Sin mucho éxito, pena ni gloria los años 80’s al igual que en la década anterior se empeñaron en afirmar que el futuro se vislumbraba caótico gracias a la crisis planetaria por contaminación, alimento y combustibles, tiempo en el que poco se hablaba del cambio climático y a nadie le importaban las focas; pero la sorpresa ante tan variadas y en ese momento obvias posibilidades se vieron opacadas por una amenaza a mi parecer más interesante: la ficción rebasada por la realidad en el año de 1982 cuando se documentan los primeros casos de VIH y las muchas implicaciones que arrastraba consigo este pequeño bicho.



Los años pasaron y el VIH pasó de ser el tema de todos, aprendimos a vivir con él y el AZT. De este modo el primer virus de final de siglo quedaba neutralizado al convertirse en una más de nuestra larga lista de convenciones sociales: Protección, abstinencia o análisis de por medio antes de llegar a la cama con alguien, lo que me recuerda a que con esto puede pasar algo similar. A diferencia de su más cercano competidor, el cáncer en cualquiera de sus presentaciones, (pero tengo que confesar que el de pulmón es uno de mis favoritos, ya que al menos ha hecho millonario a más de uno y sus familiares en demandas impuestas contra las tabacaleras, especialmente las estadounidenses) El lapso de tiempo de estas dos décadas y la transición de un siglo a otro han implicado muchos cambios en los usos y costumbres, que se siguen formando ante los nuevos protocolos de salubridad que nos impone el rigor de la cuarentena en su fase más fresa, esperen a que esto aumente con el correr de los años (sigamos abusando de la automedicación para tener cada vez bichos más sanos y resistentes a nuestros medicamentos) Por otro lado y al mismo tiempo también es mi deber hacer mención de las cosas que no han pasado en pleno siglo XXI aún con todos nuestros esfuerzos por alcanzar nuestra delirante ciencia ficción, ¿o será al revés?:
En 1980 la pesadilla creada en “Saturn 3”, derivada un poco obvia y atemorizante de la serie de los 60’s “Lost in space” con un robot que funcionaba con los impulsos neuronales de un cerebro implantado esta aún en el tintero aunque Mark Dery, John Kurzweil y toda esa banda incluyendo a Virginia Sabatini aunque afirmen que es el siguiente paso gracias a todos los avances de la nanotecnología y los avances médicos. Yo le creo, pero dudo mucho que lo vea mientras esté vivo, y lo más cercano que conozco a una pesadilla de este tipo es Orlan, aunque de pretender ser la síntesis perfecta del modelo renacentista, derivó en el body hi-tec. Llegó el 2001 y el hombre no llegó a Marte, como lo visualizó Kubrick en 1976, ni las supercomputadoras del tamaño de un trailer para sacar raíces cuadradas existen ya. Hall 9000 fue superada por casi cualquier teléfono celular que se respete y lo que está de moda son las mini y pocket pc. Han pasado más de 30 años de esa gran película, estoy seguro que nunca conoceré a Hall y he llegado a la conclusión de que han pasado cosas más interesantes que una computadora que cree que es una persona, y que la crisis de energéticos era insuperable, lo cual aparentemente las casas productoras también creen ahora.

Rebobinemos ante mis desvarios: en 1993 Radiohead lanzaba “Pablo Honey” Nirvana estaba ocupado con “In utero” y llegó el rumor del suicidio de Linda Perry por el mes de julio, (que todos interpretamos mal, ya que su suicidio fue más bien metafórico al abandonar a su banda, cambiar de género y dedicarse a producir las grabaciones de personitas como Cristina Aguilera, Pink y Gwen Stefani) dos años después Cowboy Junkies lanzarían su álbum “200 miles more”, que pasó completamente desapercibido y Garbage su disco homónimo, mientras Bruce Willis actuó un papel que me parece uno de los más respetables de su carrera, en “12 mokeys” largometraje independiente que parecía verdaderamente alejado de las posibilidades reales de contaminación del mundo civilizado y con un cambio climático que a casi nadie importó; al mismo tiempo Tom Hanks hacia lo propio con “Philadelphia” en un papel por demás estigmatizado aún a media década lo los 90’s, El factor común: Virus.

Seguido a esto, casi una década después vino una ola de largometrajes serie B que bombardearon la pantalla grande al tiempo que la piratería hacia lo suyo casi al tiempo: cintas como Virus (1996 y 1999 aunque cabe mencionar que la segunda no es re-make, sino otra idea genial de Hollywood) Outbreak (1995, mejor conocida en su título al español como epidemia, de una forma casi accidental antes de la repentina moda del virus Ébola en Zaire ese mismo año) Datos como este debería de recordar más pero se que eso lo puedo dejar como tarea a todos aquellos que lean esto, aunque deben revisar el listado final (se aceptan contribuciones)


Paseo de la Reforma ¡Como nunca lo verá de nuevo!


Mi conclusión después de todo este mal viaje ante todo esto es más o menos el siguiente con este orden de ideas, todo bajo el libre albedrío y sin necesidad (obligatoria claro) de odiar a nuestros benefactores por culpabilidad de Asia:


  • Usar un tapabocas que no pique la piel ni la irrite.
  • Cada quien sabe a quien besuquea y manosea (y en donde)
  • Si querían conocer la ciudad sin tránsito, este es el momento.
  • Disfrutar un atardecer con bajos niveles de ozono y sólidos.
  • Lean, que eso no hace daño y fomenta la imaginación.
  • Aprovechar las ventas anticrisis de artículos no indispensables que hay por todos lados.
  • Caminar con audífonos a todo volumen por la calle con un riesgo mínimo de ser atropellado al cruzar la calle sin fijarse.
  • Tomar el sol en un camellón de Reforma y unas cuantas fotos de la ciudad desierta, sus nietos nunca lo van creer.
  • Dar de vueltas por toda la ciudad aunque solo sea como pasear en un pueblo muy grande un domingo por la noche, porque todo esta cerrado y solo queda la opción de gastar gasolina en las avenidas principales para divertirse y ligar, jugar a los arrancones y comprar alcohol en alguna tienda de conveniencia para su consumo en casa (que no necesariamente en la propia).
  • Ir al supermercado y hacer las compras indispensables y de ocio para sentir que estamos haciendo lo necesario para prevenir una contingencia más seria.
O bien pueden:
  • Tomar el problema muy en serio y amargarse el día con todos los cortes informativos.
  • Hacer caso a las recomendaciones de la SSA y servir de espías al SS Federal.
  • Disimular y hacer de cuenta que solo estamos de vacaciones como muchos conciudadanos.
  • Tratar de erradicar o aumentar (depende de las susceptibilidades de cada quién) las paranoias, los miedos el encierro y los pensamientos ociosos con otro recurso que no sea el sexo (porque no siempre aplica) pero la televisión ayuda mucho, sobre todo si tienen un DVD a mano en cualquiera de sus formatos, para lo cual yo recomendaría la siguiente selección, de las cuales varias ya fueron mencionas:
Si hablamos de desastres naturales, para comenzar:
    1. Earthquake (1974, Mark Robson)
    2. Earthquake (2002, James Brett)
    3. The great Los Angeles earthquake (1991, Larry Elikann)
    4. Deathquake (1975, Kenjiro Ohmori)
    5. Disaster Zone: Volcano in New York (2006, Robert Lee)
    6. St. Helen’s (1981, Ernie Pintoff)
    7. Dante’s Peak (1997, Roger Donalson)
    8. Day after tomorrow (2004, Ronald Emmerich)
    9. Asteroid (1997, Bradford May)
    10. The man who fell to earth (1976, Nicholas Roeg)
Ciencia ficción (a medias):
    1. THX 1183 (1971, George Lucas)
    2. The Day after (1983, Nicholas Meyer)
    3. Saturn 3 (1980, Stanley Donen)
    4. The running man (1987, Paul Michael Glasser)
    5. Animatrix (2003, Varios)
    6. 2001: Space oddisey (1968, Stanley Kubrick)
    7. 2010: The year we make contact (1984, Stanley Kubrick)
    8. Mission to Mars (2000, Brian de Palma)
    9. The Nucleous (2003, Jon Amiel)
    10. Blade runner (1979, 1985 George Miller)
    11. Nemesis (1993, Albert Pyun)
    12. Brazil (1985, Terry Gilliam)
    13. Gattaca (1997, Andrew Niccol)
    14. 1984 (1984, Michael Radford)
    15. Strange days (1994, Kathryn Bigelow)
    16. Until the end of the world (1991, Wim Wenders)
    17. A.I. (2001, Steven Spielberg)
    18. Metropolis (1927, Fritz Lang)
    19. The city of lost children (1995, Marc Caro, Jean-Pierre Jeunet)
    20. Alphaville (1965, Jean-Luc Godard)
Bichos y viruses para cerrar el menú:
    1. The White Legion (1936, Karl Brown)
    2. Outbreak (1995, Wolfgang Petersen)
    3. Virus (1999, John Bruno)
    4. Leviathan (1989, George Pan Cosmatos)
    5. Ebola Syndrome (1996, Heman Yau)
    6. 12 monkeys (1995 Terry Gilliam)
    7. 80,000 suspects (1963, Val Guest)
    8. Killer ape (1953, Spencer Gordon Bennet)
    9. Resident evil (2002, Paul W.S. Anderson)
    10. 28 days after (2002, Danny Boyle)
Suficiente para no salir de casa en algunos días, salvo para conseguirlas.

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